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Así sería hoy la catedral de Oviedo si se hubiera terminado de hacer


Parece ser que eso del "desvío de fondos públicos" es algo que ya viene de muy antiguo en Asturias. Como todas las catedrales góticas de la época, la catedral de Oviedo estaba proyectada y pensada por el arquitecto Juan de Buyeres para tener dos torres. La falta de presupuesto en un proyecto de tan envergadura (algunos de los que trabajaban en ella no la verían terminada en vida), y la escasez de fondos, obligaron a dejarla inconclusa, algo que jamás se solucionaría dejándola, finalmente, con una única torre tal y como la vemos hoy día.

Algunas "malas lenguas" añaden a todos esos inconvenientes el factor climático, y mencionan que los canteros y maestros, hartos de la humedad, las penosas condiciones de trabajo y el mal tiempo de la región, "huyeron" literalmente a zonas en donde se pudiera trabajar más a gusto y, sin duda también, les pagaran mejor.




Sea como fuere, la gran obra arquitectónica y reclamo turístico principal de Oviedo se quedó "coja", con una de sus torres sin acabar, y a medio terminar. Eso no es todo, porque en el pórtico principal que da entrada al templo religioso hay colocados tres pedestales, que servirían de soporte para tres estatuas que habrían debido de ir colocadas allí. La "espantada" que ocasionó el que no se terminara la torre, tuvo la culpa también de que no se realizaran esas obras escultóricas, y ahora el pórtico tiene un aspecto desangelado y bastante vacío puesto que allí deberían haber ido tres estatuas de considerables dimensiones.

Por desgracia la manía de dejar obras a medio terminar sigue siendo una constante en el paisaje de Asturias. Y ya viene de muy antiguo como puedes ver.