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Servicios sociales municipales: aún mucho por mejorar


Ayer se dio a conocer el acuerdo entre el Gobierno del Principado y la compañía eléctrica EdP mediante el cual, para familias que no tuvieran recursos, se les prorrogaría hasta tres meses el recibo de la luz y, además, de habérseles ésta cortado el reenganche sería gratuito.

Ésta sería una gran y estupenda noticia sino fuera porque, una vez más, para hacer posible ésto los afectados deben de pasar por el filtro de los servicios sociales. Y es que, por desgracia, a menudo los servicios sociales no funcionan como de ellos sería de esperar. Por desgracia también, hasta el momento nadie ha hecho nada por solucionarlo.




Cuando era pequeño nuestra familia recibía una ayuda de mil pesetas al mes, proveniente de los servicios sociales del ayuntamiento. Era una ayuda muy escasa, pero para una familia con seis hijos como éramos nosotros nos suponía un gran alivio. Pero un día la asistenta social que atendía nuestro caso (y el de otras familias con la misma ayuda) fue sustituida por otra persona, y esa nueva asistenta social decidió, de la noche a la mañana, que esa ínfima cantidad de dinero estaba mejor dedicada a otros menesteres y dejó de solicitárnosla, dejándonos a todos sin poder hacer nada y sin tener a quién acudir.

Esto ocurre porque la mayoría de estas ayudas dependen de la asistenta social de turno. En Oviedo ocurre muchas veces que vas a los servicios sociales de tu barrio y, dependiendo de quién esté, te facilitará unas ayudas u otras, o te pedirán determinado papeleo, según le resultes más simpático o menos, con más papeles o con menos. Muchos de estos asistentes sociales tratan de marear a la gente pidiéndoles enormes cantidades de documentos, documentación que en un gran número de ocasiones es innecesaria o que ya tienen repetida varias veces. Pero da igual, quieren hacerte dar vueltas y exigirte mucho papeleo para que desistas y, sino lo haces, directamente se niegan a llevar tu caso o retrasan las gestiones.

Creo que es urgente llevar a cabo una reestructuración profunda de este tipo de servicios. Muchas de la sayudas que los ciudadanos necesitan y demandan no deberían pasar por el filtro de los asistentes sociales, debería haber una ventanilla única en donde enviar a la Administración la documentación requerida y punto, de manera que, si el solicitante, mediante la documentación aportada, cumple una serie de requisitos, se le dé la ayuda o se le preste el servicio sin tener que estar pendiente de los favoritismos de cada asistente social.

Mientras no se haga eso y todo dependa de las ganas o el día que tenga el asistente social que te toque, el reparto de esas ayudas y su eficacia seguirá estando mermada y, lo que es peor, supeditadas al libre albedrío de los asistentes sociales de barrio, cuando su trabajo debería encauzarse más eficientemente y la tarea de realizar la recogida de documentos debería hacerse mediante funcionarios que trataran a todos los solicitantes con neutralidad.

Porque hoy en día la mayoría de ayudas en este tipo de servicios a la ciudadanía no te las dan si las necesitas, sino si al asistente social de turno que te haya tocado le apetece. Y eso es enormemente injusto.